Una vez te pregunté tu edad y me escribiste un e-mail larguísimo (que imprimí y acabo de encontrar al vaciar la habitación de los ordenadores para pintarla) que podía haber escrito yo misma y que, de hecho, reescribí para contestarte... ya éramos como ahora pero aún no lo sabíamos, y no nos gustaba tomar el sol...
Sigo sin ponerme al sol gratuitamente pero cada vez necesito más su luz, su energía y, a veces, su calor... no sé si serán cosas de la edad pero ya me gustan las lentejas, la coliflor y el vino... y a veces me empapo de sol.
sábado, 25 de agosto de 2007
Cosas de la edad
Cuento cosas de: eva
2 comentarios:
En estos 3 últimos años me he envejecido mucho. No es broma. También Albert. Y mis padres. Nos hemos envejecido por dentro y se nos nota por fuera.
Para colmo, ha sido cumplir los 35 y mi cuerpo ha empezado a ponérmelo más difícil. Me han cambiado las formas (para mal, aunque tampoco es que las anteriores fueran maravillosas, pero por lo menos se mantenían más o menos), mi cuerpo ya no quiere adelgazar y mi piel ya no tiene ánimos. Albert dice que ya tengo alguna cana. Y yo me veo fatal.
Me suena lo de las formas cambiantes (para mal), el año pasado, en el apogeo de mi peso mi cuerpo parecía el de mi madre... la dieta absurda de las cándidas hizo que volviera a sentirme yo... creo que soy una anoréxica en potencia, me sentí tan bien adelgazando... lo malo es que ahora estoy en fase bulímica y mis formas tienden a cambir... para mal.
Siento vuestros envejecimientos... :o(
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