Recuerdo horas y horas leyendo libros de Los Cinco.
Ayer tuvimos aquelarre en casa de Raquel, tres embarazadas y tres no embarazadas celebrando... y Raquel, ejerciendo de anfitriona perfecta, nos cargó de buen rollo, de regalos y de galletas, de limón y de jengibre.
Recuerdo lo que me fascinaba todo lo que comían Los Cinco en sus aventuras, cosas que ahora no me parecerían en absoluto apetecibles, como el pastel de carne, o cosas que siguen sonando medio esotéricas como el pan de jengibre o la cerveza de jengibre.
Ayer probé galletas de jengibre y desde entonces tengo el impulso de subir y coger uno de los libros de la colección de Los Cinco que conservo íntegra esperando a que Xan y/o Sabela tengan edad (y deseo) de disfrutarla.
sábado, 8 de diciembre de 2007
Jengibre
Cuento cosas de: raquel
1 comentario:
Sí, lo del pastel de carne era muy evocador. Yo aún puedo saborearlo ficticiamente cada vez que lo recuerdo.
En algún otro libro de Blyton (siempre creí que era un hombre... no me enteré hasta hace poco), hablaba de conserva de lengua de buey, que también me dejaba KO.
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